Casa Vicens, Palau Güell y Casa Amatller: las casas modernistas menos conocidas
Tres casas modernistas que se visitan por dentro, cuestan la mitad que las famosas y no tienen cola en la puerta. Aquí están los precios oficiales, los horarios reales, la ruta que las encadena en un día y —por si acaso— a quién no le compensan.
ⓘ Aviso: no somos la web oficial Este no es el sitio web oficial de la Casa Vicens, el Palau Güell ni la Casa Amatller. Somos una guía independiente: los precios citados proceden de casavicens.org, palauguell.cat y amatller.org, y las reservas se procesan a través de colaboradores autorizados como GetYourGuide.Lo esencial en 20 segundos
| Precio desde | Palau Güell 15 € · Casa Vicens ~18 € · Casa Amatller ~21 € según formato de visita |
|---|---|
| Horario | Casa Vicens a diario 9:30-20:00 (hasta 18:00 de noviembre a marzo) · Palau Güell martes a domingo 10:00-20:00 (hasta 17:30 de noviembre a marzo) · Casa Amatller a diario 10:00-20:00 |
| ¿Reserva anticipada? | Obligatoria solo en el Palau Güell, que vende únicamente online. En las otras dos, recomendable pero no crítica |
| Tiempo de visita | 45 min - 1 h 15 min cada una · las tres en un día caben de sobra |
| Metro | Fontana (L3) para Casa Vicens · Liceu o Drassanes (L3) para Palau Güell · Passeig de Gràcia (L2/L3/L4) para Casa Amatller |
| Dato clave | Casa Vicens es la primera casa de Gaudí y estuvo cerrada al público hasta 2017 |
Las tres entradas, comparadas
Aquí está el argumento entero de esta página en una línea: la Casa Vicens y el Palau Güell juntos cuestan 33 €, menos que una sola entrada Silver de la Casa Batlló. Y en ninguna de las dos vas a hacer cola. No son sustitutos de las grandes: son lo que se visita cuando ya has visto las grandes, o cuando quieres arquitectura de verdad sin proyecciones ni realidad aumentada.
| Casa | Precio | Horario | Duración | Para quién |
|---|---|---|---|---|
| Casa Vicens | General ~18 € · reducida ~16 € · menores de 11, gratis | A diario 9:30-20:00 (abr-oct) y 9:30-18:00 (nov-mar); última entrada ~40 min antes | 1 h - 1 h 15 min | Quien quiera ver el punto de partida de Gaudí, antes de que fuera «Gaudí» |
| Palau Güell | General 15 € · reducida 12 € · mini 5 € (13-18 años y estudiantes) · menores de 13, gratis | Martes a domingo 10:00-20:00 (abr-oct) y 10:00-17:30 (nov-mar); lunes cerrado | 1 h - 1 h 15 min con audioguía | Amantes de la arquitectura y quien esté bajando La Rambla |
| Casa Amatller | ~21-25 € la visita general según formato · reducida joven · menores de 7, gratis | Planta noble a diario 10:00-20:00; videoguiadas cada 30 min de 10:00 a 19:00 | 40 min la videoguiada · ~1 h la guiada | Quien ya está en el Passeig de Gràcia y quiere ver interiores originales |
Tarifas publicadas por casavicens.org, palauguell.cat y amatller.org, consultadas en agosto de 2026. La Casa Amatller vende varios formatos de visita (videoguiada, guiada, teatralizada, estudio fotográfico) a precios distintos y con promociones estacionales: confirma el importe exacto en amatller.org antes de reservar.
Casa Vicens: donde empieza todo
En 1883 Antoni Gaudí tenía 31 años, ningún edificio importante a su nombre y un encargo pequeño: una casa de veraneo en Gràcia, entonces un municipio independiente rodeado de huertos, para Manuel Vicens i Montaner, agente de bolsa vinculado al negocio de la baldosa cerámica. Gaudí terminó la obra en 1885, y lo que construyó no se parece a nada de lo que haría después ni a nada que existiera entonces en Barcelona.
La Casa Vicens es mudéjar y oriental: bandas horizontales de ladrillo visto y cerámica, torreones que rematan las esquinas, celosías de hierro forjado en forma de palmito y, sobre todo, azulejos verdes y blancos con un clavel de moro amarillo —la flor de maravilla que crecía en el solar, según la tradición— repetido en tableros que suben por la fachada como un tapiz. Gaudí no había inventado todavía la línea curva estructural: aquí lo que hay es color, geometría y superficie. Dentro, el comedor con friso vegetal, el fumador de bóveda de mocárabes y la galería de la primera planta explican, mejor que cualquier libro, de dónde salieron después el Park Güell y la Sagrada Família.
La casa fue vivienda privada durante más de 130 años. La UNESCO la incluyó en 2005 en el bien «Obras de Antoni Gaudí» y solo en noviembre de 2017, tras la compra por una entidad bancaria andorrana y una restauración larga, abrió como casa museo. Ese es el motivo de que no esté en la mayoría de itinerarios de tres días: lleva abierta menos de una década y está en el Carrer de les Carolines, una calle estrecha por la que no pasa ningún autobús turístico. La entrada incluye audioguía y las exposiciones temporales, y suele haber franjas libres el mismo día.
Palau Güell: la cúpula que se convierte en cielo
Tres años después de la Casa Vicens, el industrial Eusebi Güell i Bacigalupi le encargó a Gaudí un palacio urbano en el Carrer Nou de la Rambla, a cincuenta metros de La Rambla y en pleno Raval, que entonces era un barrio problemático. Es la primera gran obra de la relación entre arquitecto y mecenas que después daría el Park Güell y la Colònia Güell. Se construyó entre 1886 y 1890 y fue la primera obra de Gaudí declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO, en 1984.
La visita empieza en la calle, ante los dos arcos parabólicos de la entrada, con rejas de hierro forjado por las que entraban los carruajes; entre ellos, el escudo de Cataluña. Los caballos bajaban por una rampa helicoidal a las caballerizas del sótano, un bosque de pilares de ladrillo con capiteles en forma de champiñón que es lo más impresionante del edificio y lo primero que se ve.
El corazón de la casa es el salón central, una sala de tres alturas coronada por una cúpula parabólica perforada por decenas de agujeros circulares. De día, con la luz entrando por esos orificios y las lámparas encendidas alrededor, el techo se lee como un cielo estrellado: era el salón de fiestas y de conciertos, con un órgano cuyos tubos suenan todavía en las visitas. La azotea remata la lógica: veinte chimeneas y torres de ventilación revestidas de trencadís de cerámica y vidrio, un catálogo de formas que Gaudí llevaría quince años después a los guerreros de la azotea de La Pedrera.
Entrada general 15 €, reducida 12 € y tarifa mini 5 € para estudiantes y jóvenes de 13 a 18 años; gratis para menores de 13, según palauguell.cat. Abre de martes a domingo, de 10:00 a 20:00 de abril a octubre y hasta las 17:30 de noviembre a marzo, cierra los lunes y es gratuito el primer domingo de mes. La venta es solo por internet: no hay taquilla que valga, cómpralo antes de plantarte en la puerta.
Casa Amatller: la casa del chocolatero
Está pegada a la Casa Batlló, comparte pared con ella y la mayoría de la gente le hace una foto y sigue andando. Es la casa que Josep Puig i Cadafalch reformó entre 1898 y 1900 para Antoni Amatller i Costa, industrial del chocolate, fotógrafo aficionado y coleccionista de arte. Su fachada es un hastial escalonado de inspiración flamenca —Puig i Cadafalch venía del neogótico centroeuropeo— con esgrafiados rosados, cerámica vidriada y unas esculturas de Eusebi Arnau donde animales de piedra fabrican chocolate, funden vidrio y hacen fotografías: los oficios y las aficiones del dueño, tallados en la puerta.
Lo que la hace distinta de sus vecinas es lo de dentro. La Casa Amatller es la única de la Manzana de la Discordia que conserva los interiores originales de la familia: los muebles de Gaspar Homar, la vidriera del comedor, la biblioteca, la colección de vidrio y, en la planta superior, el estudio fotográfico desde el que Antoni Amatller y su hija Teresa hicieron miles de placas. No hay recreación digital ni salas inmersivas: hay una casa burguesa de 1900 tal cual quedó.
Según amatller.org, la planta noble abre a diario de 10:00 a 20:00 (cerrada el 25 y 26 de diciembre y el 6 de enero). Hay visita guiada a las 10:00 en inglés, 11:00 en castellano y 12:00 en catalán; videoguiada de unos 40 minutos cada media hora entre las 10:00 y las 19:00; visita al estudio fotográfico los fines de semana por la tarde; visita teatralizada los fines de semana; y una degustación de chocolate Amatller los viernes a las 18:00, elaborado con la receta original de la casa. Algunos formatos incluyen chocolate y otros no: mira bien lo que compras.
Dos más, si te sobran horas
Casa Lleó i Morera (Passeig de Gràcia 35). La tercera pata de la Manzana de la Discordia, obra de Lluís Domènech i Montaner entre 1902 y 1906, con tribuna esculpida por Eusebi Arnau y un interior modernista extraordinario. El problema: el acceso al interior está cerrado al público general y solo se abre en visitas guiadas puntuales —ciclos de Barcelona Cultura, el festival 48H Open House— que se anuncian con poca antelación. Cuenta con verla por fuera y considera cualquier visita interior un regalo. Confirma antes de desplazarte.
Torre Bellesguard (Carrer de Bellesguard 16-20, falda del Tibidabo). La casa más rara de Gaudí, construida entre 1900 y 1909 sobre las ruinas de la residencia medieval de Martí l'Humà, último rey del Casal de Barcelona: neogótico afilado, muros de pizarra y esquisto del propio terreno, y un viaducto de arcos inclinados en el jardín. Abre de martes a domingo de 10:00 a 15:00, con última entrada sobre las 14:00, y las visitas guiadas se concentran de jueves a domingo en grupos pequeños; la guiada ronda los 15 € y la de jardines y exterior unos 7 €. Está lejos del centro —FGC hasta Av. Tibidabo y un buen paseo cuesta arriba—, así que solo tiene sentido si vas al Tibidabo el mismo día. Verifica horarios en bellesguardgaudi.com.
Cuándo ir, mejor luz y quién debería saltárselas
Horas tranquilas. La gracia de estas casas es que casi no tienen horas malas. Aun así: la Casa Vicens está más vacía entre semana a primera hora, antes de que lleguen los grupos escolares; el Palau Güell se llena a media mañana con la gente que baja de La Rambla, así que apunta a la apertura de las 10:00 o a las dos últimas horas de la tarde; y la Casa Amatller concentra visitantes a mediodía, cuando la cola de la Casa Batlló desborda a la acera de al lado.
Días. El Palau Güell cierra los lunes: es el fallo de planificación número uno de esta ruta. El primer domingo de mes es gratis y, lógicamente, es el día más concurrido del mes: si buscas tranquilidad, evítalo; si buscas ahorrar, ve a la apertura.
Mejor luz. La fachada de la Casa Vicens mira de forma que la mañana es su mejor momento: el sol lateral saca el relieve del ladrillo y satura los verdes de la cerámica. La Casa Amatller y el resto del Passeig de Gràcia van al revés: la fachada recibe luz por la tarde y a última hora se ilumina bien de noche. El Palau Güell no tiene foto de fachada posible —la calle es demasiado estrecha para tomar distancia—, así que guárdate la batería para el salón y la azotea.
Quién debería saltárselas. Vamos a ser claros: si es tu primer viaje a Barcelona y solo tienes un día, no vengas aquí. Dedica ese día a la Sagrada Família y al Park Güell, que no tienen equivalente en ningún otro sitio del mundo. Con dos días, añade la Casa Batlló o La Pedrera. Estas tres casas son para el tercer día, para una segunda visita a la ciudad, para quien viaja con presupuesto ajustado o para quien ya está harto de colas. Tampoco son planes para niños pequeños: no hay proyecciones, ni pantallas, ni azoteas de dragón; hay muebles, cerámica y silencio.
Cómo ahorrar de verdad
- Primer domingo de mes en el Palau Güell: entrada gratuita según palauguell.cat. Reserva igual por internet, porque las plazas de ese día vuelan.
- Tarifa reducida: la Casa Vicens aplica ~16 € a estudiantes de 12 a 25 años, mayores de 65, familias numerosas y monoparentales y personas con discapacidad; el Palau Güell tiene reducida de 12 € y mini de 5 € para 13-18 años y estudiantes. Lleva el documento acreditativo en papel o en el móvil.
- Menores: gratis en Casa Vicens hasta los 11 años, en el Palau Güell hasta los 13 y en la Casa Amatller hasta los 7. Un adulto con dos niños puede ver dos de las tres casas por el precio de una entrada de la Casa Batlló.
- Jornadas de puertas abiertas: el Día Internacional de los Museos (18 de mayo) y la Nit dels Museus abren gratis buena parte de los equipamientos de la ciudad, incluida la Casa Vicens. Se anuncian con semanas de antelación.
- Pases de ciudad: algunos incluyen o descuentan estas casas, pero ojo: con entradas de 15-18 € el pase tarda mucho más en amortizarse que con las de 30-45 €. Haz números en nuestra comparativa de tarjetas y pases antes de comprarlo por estas visitas.
- No pagues guía privado: la Casa Vicens incluye audioguía en la entrada y el Palau Güell también. Un tour guiado de la manzana modernista tiene sentido por el contexto de la calle, no por el acceso.
Cómo llegar y la ruta que las encadena
Casa Vicens. Metro Fontana (L3), cinco minutos andando calle abajo por Gran de Gràcia y a la derecha; también sirve Lesseps (L3). Está a unos 15 minutos a pie del acceso principal del Park Güell, cuesta abajo desde el parque, lo que convierte la combinación en la más natural del día.
Palau Güell. Metro Liceu (L3) o Drassanes (L3), ambas a menos de cinco minutos. Desde el Liceu se cruza La Rambla y se entra por el Carrer Nou de la Rambla; el Barrio Gótico queda justo al otro lado del paseo.
Casa Amatller. Metro Passeig de Gràcia (L2, L3, L4), salida Aragó. Está en el número 41, pared con pared con la Casa Batlló, a diez minutos andando de Plaça de Catalunya.
La ruta de un día que funciona. Empieza a las 10:00 en la Casa Amatller, con el Passeig de Gràcia todavía tranquilo y la cola de la Casa Batlló sin formarse del todo. Baja andando hasta Plaça de Catalunya (10 minutos) y sigue por La Rambla hasta el Palau Güell (otros 10-12 minutos), con parada en la Boqueria si te pilla la hora de comer. Come una calle hacia dentro, en el Raval o en el Gòtic. Por la tarde, L3 desde Liceu hasta Fontana y Casa Vicens a media tarde; si te sobra energía, sube a ver el atardecer desde la zona del Park Güell. Total: tres casas, unos 54 € de entradas y cero colas.
Accesibilidad. Las tres son edificios históricos con escaleras. La Casa Vicens y el Palau Güell tienen ascensor y recorridos adaptados en la mayor parte del itinerario, con limitaciones puntuales en azoteas y altillos; la Casa Amatller es una casa de 1900 con las restricciones que eso implica. Escribe a la casa correspondiente antes de ir si viajas con silla de ruedas: responden y ajustan la visita.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la primera casa que construyó Gaudí?
La Casa Vicens, en el Carrer de les Carolines de Gràcia, levantada entre 1883 y 1885 como casa de veraneo del fabricante de baldosas Manuel Vicens. Es la primera casa importante de Antoni Gaudí, anterior al Palau Güell y a todo lo que hizo en el Passeig de Gràcia. Fue vivienda privada hasta que se abrió al público en noviembre de 2017.
¿Cuánto cuesta entrar en la Casa Vicens?
La entrada general de visita libre ronda los 18 € y la reducida los 16 € (estudiantes de 12 a 25 años, mayores de 65, familia numerosa o monoparental y personas con discapacidad), con acceso gratuito para menores de 11 años, según casavicens.org. Incluye audioguía y las exposiciones temporales. Confirma la tarifa del día en la web oficial antes de comprar.
¿Cuánto cuesta el Palau Güell y cuál es su horario?
Entrada general 15 €, reducida 12 € y tarifa mini 5 € para estudiantes y jóvenes de 13 a 18 años, gratis para menores de 13, según palauguell.cat. Abre de martes a domingo de 10:00 a 20:00 de abril a octubre y hasta las 17:30 de noviembre a marzo; cierra los lunes. Es gratuito el primer domingo de mes y la venta es solo por internet.
¿Hay que reservar con antelación estas tres casas?
No como en la Sagrada Família. El Palau Güell obliga a comprar por internet, así que reserva sí o sí, aunque suele haber franjas libres para el mismo día. Casa Vicens y Casa Amatller rara vez se agotan salvo en puentes y agosto. Aun así, comprar la noche anterior te ahorra la cola de taquilla y te garantiza la franja que quieres.
¿Se puede visitar la Casa Amatller por dentro?
Sí, y es la única casa de la Manzana de la Discordia que conserva los interiores originales de la familia. Se visita en varios formatos: guiada a las 10:00 en inglés, 11:00 en castellano y 12:00 en catalán, videoguiada cada 30 minutos de 10:00 a 19:00, visita al estudio fotográfico los fines de semana y una degustación de chocolate Amatller los viernes a las 18:00. La planta noble abre a diario de 10:00 a 20:00, según amatller.org.
¿Merecen la pena si solo tengo un día en Barcelona?
No. Con un solo día, la Sagrada Família y el Park Güell son las visitas que no se pueden sustituir por nada; estas tres casas son el premio del segundo o tercer día, o de una segunda visita a la ciudad. Dicho eso, si vas a estar en el Passeig de Gràcia de todas formas, la Casa Amatller se encaja en una hora sin romper el plan.
¿Cuál de las tres elegir si solo puedo hacer una?
El Palau Güell si te interesa la arquitectura: por 15 € entras en un palacio entero de Gaudí, con el salón de la cúpula estrellada y una azotea de chimeneas de trencadís que anticipa La Pedrera, y está a cincuenta metros de La Rambla. La Casa Vicens si quieres entender de dónde salió Gaudí. La Casa Amatller si ya estás en el Passeig de Gràcia y te sobra una hora.
¿Se pueden ver las tres casas en un día?
Sí, con margen. Cada visita dura entre 45 minutos y 1 hora y 15 minutos, y los desplazamientos son cortos: Casa Amatller y Casa Vicens están en la misma línea de metro (L3, Passeig de Gràcia y Fontana), y del Passeig de Gràcia al Palau Güell hay 15 minutos andando. El orden que mejor funciona es Amatller a media mañana, Palau Güell al mediodía y Casa Vicens por la tarde, cerca del Park Güell.
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